La vida en Herat
Se que muchos de vosotros habéis leído que han habido algunos problemas muy cerquita de QiN, y que estáis un poco preocupados. Sólo deciros que por suerte, no ha sido nada grave. Es cierto que están habiendo pequeñas emboscadas en las cercanías de la base, pero hasta la fecha, no ha habido que lamentar ninguna víctima por parte de las filas españolas. Del otro lado creo que sí. La insurgencia se está aproximando al pueblo cada vez más y de vez en cuando salen los legionarios valientes a darles un poco de caña, y claro, si les dan caña pues se enfadan y a la siguiente vez les están esperando. Pero bueno, este es el asqueroso juego de la guerra, qué os voy a contar. Por suerte o por desgracia, nosotros los civiles vivimos al margen de las desgracias que acontecen cada día ahí fuera, al otro lado de la alambrada.
En fin, que al margen de estas noticias un poco feas, tengo ganas de contaros que llevamos desde el viernes en Herat. Una ciudad peculiar donde las haya. Con mucho colorido y mucha gente en sus calles. Es una ciudad que rebosa en comercio y movimiento. Hemos tenido mucha suerte y todos los contactos que hemos hecho han sido muy productivos. No hemos parado de trabajar en los tres días y la verdad es que se agradece sacar provecho de las pocas oportunidades que tenemos de contactar con gente, de vivir sus vidas, de escuchar lo que tienen que decir. Han sido tres días muy intensos en emociones, en aprendizaje y sobre todo, en el conocimiento de una cultura que a pesar de los muchos problemas que tienen en la actualidad, rebosa hospitalidad, agradecimiento y respeto. Tengo muchísima fotos que enseñaros pero creo que hasta que no volvamos a QiN no podré subirlas a Picassa, así que tendremos que esperar unos días porque esa es otra, no tenemos ni idea de cuando nos darán vuelo de vuelta. Aquí, uno nunca sabe nada, ni cuando sale, ni cuando regresa, ni nada de nada. En teoría nos íbamos en helicóptero esta mañana y al final mínimo hasta el miércoles no nos vamos de aquí.
Una cosa si tengo que deciros y no puedo hablar mucho por motivos de seguridad, mañana estad pendientes de la tele que lo mismo hasta salimos en las noticias... Hasta ahí puedo leer.
Y bueno, así van las cosas. Después de todo el día de un lado para otro, por fin estamos de vuelta en la base. Esta noche nos tomaremos unas pizzas bien ricas en la pizzería italiana que hay en la otra parte de la base. Estos italianos se lo montan de maravilla.
Besos y abrazos para todos, Fer.
P.D. ¡Ah, por cierto! mi vuelta a Madrid se retrasará unos quince días por motivos de curro en el terreno. Un mes es muy poco para hacer una buena identificación así que he pedido un poco más de tiempo y de momento, parece que me lo han concedido.



