Ataque al PRT
La noche del 27 de septiembre, sufrimos un ataque con RPGs (proyectiles) en el PRT de Qala-i-Now. No os había dicho nada por no preocupar en casa, pero creo que es mejor que sepáis lo que ha ocurrido antes de que lo leáis en los periódicos y os asustéis más de lo necesario.
A eso de la una de la madrugada del citado día, lanzaron dos artefactos al PRT que por suerte, no causaron ningún daño. El susto nos lo llevamos, pero nada más. La noche fue muy movidita eso sí que es cierto. Al oir la primera explosión, todavía estaba medio dormido, pero instintivamente reaccioné como un autómata. No lo recuerdo bien porque te mueves por instinto, no piensas. Miedo no se siente, es tensión por no saber muy bien lo que está sucediendo. Me coloqué el chaleco y el casco como nos indicaron que debíamos hacer si ocurría algo así, y salí, como alma que lleva el diablo, corriendo hacía los bunkers correspondientes. Un vez allí, las sensaciones son confusas. Estás atento a todos los sonidos, a cada ruido que sucede afuera, a las informaciones que se van dando a través de los walkies de los militares... todavía tienes los ojos soñolientos. Pronto las bromas de unos y de otros van rompiendo la tensión del momento. Es imposible permanecer en ese estado durante mucho tiempo. Parece que no haya pasado nada, no eres capaz de recordar cómo han sucedido los acontecimientos. No recordaba haberme atado las cordoneras de las botas, ni en qué momento tomé el móvil para salir corriendo, pero lo había hecho todo. A eso de las 3 de la madrugada nos informan de que la alerta ha pasado, que podemos regresar a los corimecs (las casetas que sirven de habitación) a dormir. El cielo estaba estrellado como nunca. La oscuridad de la noche y de la base dejaban ver un millón de constelaciones. Hace frío. Ha pasado todo. Una vez en la cama... cuesta conciliar el sueño. ¿Ha sido real o ha sido un sueño? El cansancio enseguida se apodera de mi... me quedo dormido.
A la mañana siguiente, amanece y todo son corrillos preguntándonos cómo fue, qué ocurrió. Te sigues sintiendo extraño y a ratos se te suelta la risa floja... jo! lo que pasó anoche!. Pero nada más. La vida sigue. Como con todo lo que nos sucede, hay que aprender de ellas. Uno no sabe cómo reacciona ante situaciones de estrés como éstas, y es curioso.
Como experiencia está bien, pero con una de estas ya va bien, je!
Me gustaría transmitiros que aunque desde España las cosas no se vean nada bonitas, aquí no fue más que un susto. Una situación que debe servirnos para no bajar la guardia, para darnos cuenta de donde estamos e incluso para plantearnos lo que hacemos aquí. Tal vez no todo lo que llevamos para adelante se vea con los mismos buenos ojos con que lo vemos nosotros. Aun así, el día a día debe continuar, con la misma pasión, con la misma dedicación y cariño hacia las personas que te regalan sus sonrisas sin dudarlo.
Sinceramente necesitaba contaros lo que pasó porque para mi fue importante, pero no quería alarmaros. Las cosas siguen tranquilas y de hecho, no ha cambiado en nada nuestra vida diaria.
Os envío los artículos que hemos encontrado en los periódicos:
EL MUNDO: http://www.elmundo.es/elmundo/2008/09/28/internacional/1222629445.html
EL ABC: http://www.abc.es/20080929/nacional-nacional/ataque-insurgente-lanzagranadas-base-20080929.html
Se os quiere mucho a todos, un millón de besos,



